Aprendí a disparar al corazón de la luna con un cigarro escuchar cada tecla de piano mientras una mujer se levanta de la mesa
Memoricé señales que luego se olvidan Códigos secretos clave Morse mi nombre en braille los pasos a seguir en la ducha
Me ejercité en la manía de estrellas fugaces eclipses mareas cálculos siempre útiles para el fastidio
Me instruí en el difícil arte del buenos días gesto de maniquí modulación de voz servicio al cliente
Supe desde temprano que los ramos de flores no ayudan mucho los versos tampoco que es más oportuno un trago de guaro o una habitación no apta para claustrofóbicos
Asimilé que toda espera es vana para el amor o para el día de pago
Tuve valor para la receta del desayuno para dormir y enterrar a mi perro para perdonar a los que nos ofenden por la radio
Aprendí a fotografiar a los ojos que deseo cuando miran hacia otro lente a insistir en la silueta del árbol en la memoria del mar
Mi única experiencia es asumir el poema.
Interests
Literatura, música, cine, 4x4, Kung Fu Shaolin, cetrería, espiritualidad ancestral, etc
aleeeee!!! cumpleaaños feliz chachacha t deseeeo yo a tiii chachacha cumpleeaaaños aleeee cumpleaaaños feliz eh eh! je! bnas vibras! q la pase genial! un abrazo!!!
a lo largo y ancho de la plaza de la cultura (san josé costa rica) como abrazadas al suelo yacen palomas envenenadas como grotesca extensión del paisaje.
corren niños entre / sobre ellas y algunos curiosos inocentes se detienen a mirarlas a recogerlas.
madres asustadas les obligan a soltarlas y buscan desesperadamente un tubo para lavar sus manos.
de todo esto (también) se podría escribir e incluso ir mucho más allá y cambiarle (por el bien del dramatismo poético) algo a la historia para iniciar con un: a lo largo y ancho de la plaza de la cultura (san josé costa rica) como abrazados al suelo yacen niños envenenados… B. Espinoza.
acaso invadir tu hi5 de poemas sea inadecuado==== jeje tal vez este algo loca..... te kiero ale k descanses y te deje mucho k leer jaja muak desde mi corazon
Poema Ofelia de Arthur Rimbaud I En las aguas profundas que acunan las estrellas, blanca y cándida, Ofelia flota como un gran lirio, flota tan lentamente, recostada en sus velos… cuando tocan a muerte en el bosque lejano. Hace ya miles de años que la pálida Ofelia pasa, fantasma blanco por el gran río negro; más de mil años ya que su suave locura murmura su tonada en el aire nocturno. El viento, cual corola, sus senos acaricia y despliega, acunado, su velamen azul; los sauces temblorosos lloran contra sus hombros y por su frente en sueños, la espadaña se pliega. Los rizados nenúfares suspiran a su lado, mientras ella despierta, en el dormido aliso, un nido del que surge un mínimo temblor… y un canto, en oros, cae del cielo misterioso. II ¡Oh tristísima Ofelia, bella como la nieve, muerta cuando eras niña, llevada por el río! Y es que los fríos vientos que caen de Noruega te habían susurrado la adusta libertad. Y es que un arcano soplo, al blandir tu melena, en tu mente traspuesta metió voces extrañas; y es que tu corazón escuchaba el lamento de la Naturaleza –son de árboles y noches. Y es que la voz del mar, como inmenso jadeo rompió tu corazón manso y tierno de niña; y es que un día de abril, un bello infante pálido, un loco miserioso, a tus pies se sentó. Cielo, Amor, Libertad: ¡qué sueño, oh pobre Loca! . Te fundías en él como nieve en el fuego; tus visiones, enormes, ahogaban tu palabra. –Y el terrible Infinito espantó tu ojo azul. III Y el poeta nos dice que en la noche estrellada vienes a recoger las flores que cortaste , y que ha visto en el agua, recostada en sus velos, a la cándida Ofelia flotar, como un gran lis
Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado. Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado. Es una libertad encarcelada, que dura hasta el postrero paroxismo; enfermedad que crece si es curada. Éste es el niño Amor, éste es su abismo. ¿Mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo! Francisco de Quevedo
El silencio del mar brama un juicio infinito más concentrado que el de un cántaro más implacable que dos gotas ya acerque el horizonte o nos entregue la muerte azul de las medusas nuestras sospechas no lo dejan el mar escucha como un sordo es insensible como un dios y sobrevive a los sobrevivientes nunca sabré que espero de él ni que conjuro deja en mis tobillos pero cuando estos ojos se hartan de baldosas y esperan entre el llano y las colinas o en calles que se cierran en más calles entonces sí me siento náufrago y sólo el mar puede salvarme Mario Benedetti
no era la muerte, pues yo estaba de pie... Emily Dickinson No era la Muerte, pues yo estaba de pie Y todos los muertos están acostados, No era de noche, pues todas las campanas Agitaban sus badajos a mediodía.
No había helada, pues en mi piel Sentí sirocos reptar, Ni había fuego, pues mis pies de mármol Podían helar un santuario.
Y, sin embargo, se parecían a todas Las figuras que yo había visto Ordenadas para un entierro Que rememoraba como el mío.
Como si mi vida fuera recortada Y calzada en un marco Y no pudiera respirar sin una llave Y era como si fuera medianoche
Cuando todo lo que late se detiene Y el espacio mira a su alrededor La espeluznante helada, primer otoño que llora, Repele la apaleada tierra.
Pero todo como el caos, Interminable, insolente, Sin esperanza, sin mástil Ni siquiera un informe de la tierra Para justificar la desesperación.
Creo en ti, alma mia, el otro que soy no debe humillarse ante ti, ni tu debes ser humillada ante el otro. Retoza conmigo sobre la hierba, quita el freno de tu garganta, no quiero palabras, ni musica, ni rimas, no quiero costumbres ni discursos, ni aun los mejores, solo quiero la calma, el arrullo de tu velada voz. Recuerdo como yacimos juntos cierta diafana mañana de verano, como apoyaste tu cabeza en mi cadera y suavemente te volviste hacia mi, y apartaste la camisa de mi pecho, y hundiste la lengua hasta mi corazon desnudo, y te extendiste hasta tocar mi barba, y te extendiste hasta abrazar mis pies. Prontamente crecieron y me rodearon la paz y el saber que rebasan todas las disputas de la Tierra, y se que la mano de dios es mi prometida, y se que el espiritu de Dios es mi propio hermano, y que todos los hombres que alguna vez vivieron son tambien mis hermanos, y las mujeres mis hermanas y amantes, y que el amor es la sobrequilla de la creacian, y que son incontables las hojas rigidas o lánguidas en los campos, y las hormigas pardas en los pequeños surcos, y las costras de musgo en el cerco sinuoso, las piedras apiladas, el saco, la hierba carmín y la candelaria. Walt Whitman
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy. El río anuda al mar su lamento obstinado. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! Sobre mi corazón llueven frías corolas. Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. De ti alzaron las alas los pájaros del canto. Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. La hora del estupor que ardía como un faro. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio! Hice retroceder la muralla de sombra, anduve más allá del deseo y del acto. Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto. Como un vaso albergaste la infinita ternura, y el infinito olvido te trizó como a un vaso. Era la negra, negra soledad de las islas, y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos. Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro. Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos! Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo en que nos anudamos y nos desesperamos. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios. Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo, y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio! Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron! De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. De pie como un marino en la proa de un barco. Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Pálido buzo ciego, desventurado hondero, descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. Oh abandonado! Pablo neruda
No digáis que agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira. Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía. Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas, mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista, mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías, mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía! Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida, y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista, mientras la humanidad siempre avanzando no sepa a do camina, mientras haya un misterio para el hombre, ¡habrá poesía! Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían, mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila, mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía! Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran, mientras responda el labio suspirando al labio que suspira, mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, mientras exista una mujer hermosa, ¡habrá poesía! Gustavo Adolfo Becquer
creo que esta un poco quemado este poema jaja igual es de mis favoritos!!!!! te kiero ale besos con h jaja
En el silencio transparente el día reposaba: la transparencia del espacio era la transparencia del silencio. La inmóvil luz del cielo sosegaba el crecimiento de las yerbas. Los bichos de la tierra, entre las piedras, bajo la luz idéntica, eran piedras. El tiempo en el minuto se saciaba. En la quietud absorta se consumaba el mediodía.
Y un pájaro cantó, delgada flecha. Pecho de plata herido vibró el cielo, se movieron las hojas, las yerbas despertaron... Y sentí que la muerte era una flecha que no se sabe quién dispara y en un abrir los ojos nos morimos.
un beso enorme
seras y eres para siempre en mi